En Astrofísica y Cuántica hemos tratado el tema de la música que nos recuerda al espacio, pero mucho se ha hablado de los sonidos que nos llegan en forma de ondas electromagnéticas desde más allá de nuestra atmósfera, de esa música por llamarla de alguna forma que procede desde los confines del universo y de la que contamos a día de hoy con diversas grabaciones.
Sabemos que el sonido no puede propagarse en el vacío, pero sí las ondas electromagnéticas. Para detectar y grabar estas ondas sonoras se emplea el espectrómetro o espectrógrafo, que sirve para analizar una porción del espectro de un movimiento ondulatorio.